viernes, agosto 25, 2006

Interesante documental sobre el futuro de la red...

¿Será realmente este el futuro?
¿Qué opinión tendrá Bill Gates?

http://www.unabvirtual.edu.co/epic/index.html

miércoles, julio 05, 2006

Extraña admiración.

A diferencia de la mayoría de los países de América del Sur, en Venezuela el fútbol no es el deporte de las multitudes. Ese honor lo mantiene, merecidamente, el beisbol.

Solo basta con asistir a un juego entre los dos equipos rivales más tradicionales, Leones de Caracas y Navegantes de Magallanes, para no tener ninguna duda sobre este tema.

No obstante, cada vez que se celebra el Mundial de Fútbol, en Venezuela se vive una extraña mezcla de emociones y expectativas.

Las grandes colonias de inmigrantes, y sus descendientes, animan las calles con sus banderas colocadas en los automóviles, restaurantes y centros comerciales ofrecen ambientes relacionados con la fiesta futbolística, las plantas televisoras se esfuerzan por ofrecer la mayor cantidad de partidos (algunos transmiten todos lo juegos) y, en algunos casos, las empresas flexibilizan sus horarios de trabajo para permitir a sus empleados disfrutar de ciertos juegos claves.

Siempre he tenido la sensación que celebramos con más euforia el Mundial de Fútbol, que en muchos de los países que clasifican para el magno evento.

Pero hay algo que me llama enormemente la atención.

Apartando las simpatías de la colonias de inmigrantes por sus respectivos seleccionados nacionales; el eterno favorito de la población venezolana es la selección de Brasil.

Ciertamente, cualquier amante de este hermoso deporte, reconocerá a Brasil como la potencia futbolera del planeta.

Personalmente, admiro el nivel de "arte" que puede ser un balón en pies de un jugador brasileño.

Sin embargo, la afición del venezolano por las selecciones brasileñas podría considerarse para un serio estudio.

Nuestras afinidades con el pueblo brasileño, pasan por una frontera mayoritariamente despoblada y por intercambios comerciales interesantes, no más de eso. Las influencias de este vecino país son muy pocas comparadas con otros países vecinos; ni siquiera compartimos un idioma común, como si ocurre con otros países de latinoamérica.

Argentina, Uruguay, Paraguay, Ecuador, Chile, Colombia, Perú, México, Costa Rica, entre otros países latinoaméricanos han participado en los Mundiales, pero las preferencias venezolanas son fielmente cariocas.

Para darle un toque bizarro a todo esto, usualmente en las clasificatorias para la Copa Mundial, la selección de fútbol de Venezuela sufre aplastantes derrotas ante los equipos brasileños.

Es tan evidente y tan fuerte este sentimiento, que se refleja en las transmisiones televisivas o en los titulares de los diarios, quienes no ocultan sus inclinaciones en estos temas.

Incluso, cuando Venezuela se enfrenta a Brasil, se puede percibir entre los jugadores de la selección nacional esa admiración excesiva, que raya en la idolatría.

De cualquier forma, cada quien es libre de abrazar las aficiones que desee, y eso es algo trascendental en los deportes.

Pero... yo me pregunto...En el caso que Venezuela llegue a participar en un Mundial de Fútbol, y ojalá sea muy pronto, ¿los brasileños pujarán por nuestra selección con el mismo ánimo?. Posted by Picasa

sábado, junio 03, 2006

Mundiale$ de Fútbol

Antes de iniciar toda esta disertación, deseo dejar en claro algo...

!Amo el fútbol!.

Me crié jugando fútbol en las calles y en los pocos espacios libres que nos deja la ciudad. Usualmente, no teníamos un verdadero balón, así que los envases de cartón de los jugos y bebidas achocolatadas rellenos con papel periódico, se convertían en el objeto de nuestras patadas y de alguna osada pirueta.

Nada iguala la satisfacción de un caño o túnel, al atravesar el balón entre las piernas al adversario, o una corrida donde varios jugadores queden pasmados ante nuestro movimiento de piernas o un buen gol resultado de una patada asestada con toda el alma al balón.

En esos ambientes aprendí a ver el fútbol como una expresión deportiva, y hasta artística, de la sociedad. Si aún no creen en esta sentencia, simplemente tomen un paseo por los diferentes partidos de las ligas nacionales de fútbol que las televisoras transmiten; siéntese relajadamente en su sillón preferido, preste atención y podrá observar la fiesta brasileña, el orgullo argentino, el pragmatismo inglés, la sobriedad alemana, el desparpajo holandés, la garra española, la racionalidad italiana, etc., reflejadas en su forma de jugar al fútbol.

El hecho que con un simple balón hasta 22 personas puedan jugar simultánemente, y que además un gran número de personas puedan disfrutar de esa actividad, convirtió al fútbol en un deporte de multitudes.

De la popularización a la mercantilización solo hubo un paso; pero ese paso cambió radicalmente la concepción del fútbol.

Actualmente, el fútbol es un generador de inmensos capitales e intereses, que son hábilmente administrados por una gigantesca empresa llamada FIFA. La atracción que tales intereses pueden llegar a ejercer, son tan poderosas que las grandes corporaciones compiten encarnizadamente para obtener el patrocinio de equipos y jugadores, para ubicar sus mensajes publicitarios en los mejores lugares de los campos o en los espacios televisivos.

Hoy en día, el contrato de un jugador de fútbol de la élite mundial, sumado a los contratos de publicidad y mercadeo, puede superar con facilidad el presupuesto de una pequeña ciudad.

Esta situación convierte al jugador en una mercancía, un estandarte donde promocionar marcas o vender miles de franelas del equipo donde milite, y el fútbol pasa a un segundo plano.

Tampoco voy a pecar de ingenuo, pensando que el fútbol debe quedarse atrás en esto que llaman capitalismo, pues evidentemente se requiere de grandes aportes económicos para mantener un equipo, y más aún, para llevarlo a competir hacia ciertos niveles; sin embargo, cada vez es más notorio que el fútbol está siendo dirigido y manejado por mercenarios que centran sus intereses muy lejos de las raíces del fútbol.

Para estas fechas, cada cuatro años el Mundial de Fútbol está omnipresente en cualquier actividad publicitaria. Se estima que por lo mínimo 30.000 millones de personas, en más de 200 países verán los 64 partidos a través de sus televisores; unos 12.000 millones de Doláres danzarán por las manos de la FIFA.

Nada mal ¿eh?...¿Será que esos números pueden incidir sobre el resultado de un Mundial?...

Pero no todo es malo, como el fútbol requiere mantener su carácter de espectáculo de masas, cada vez se necesitan más jugadores capaces de mantener despierto el interés por este deporte. Las mejores escuelas de fútbol, siguen siendo las calles y los pequeños espacios que le dejan las ciudades a sus habitantes económicamente menos afortunados.

Es precisamente ahí, donde millones de chicos patean sus balones de cartón o de trapo, por el solo hecho de divertirse un rato, buscando siempre la forma de evitar al compañero del equipo contrario, al poste de la luz, al quiosco que vende las golosinas, a los perros que se atraviesan, a las bolsas de basura y, con todo esto en contra, anotar el gol que lo hará otro día feliz. Es en ese momento, único e irrepetible, que nace la magia que algún día con mucha suerte lo llevará a participar en el baile de los capitales.

Es una especie de justicia divina...

Pero saben lo irónico de todo esto...no me perderé ni un partido del Mundial.

Como siempre, no tengo un equipo favorito, solo con el transcurso de los partidos y con algunas cervezas en el refrigerador y otras tantas en mi torrente sanguíneo, buscaré aquel equipo que me haga recordar aquellos momentos, donde era tan valioso aprender un nuevo malabar con el balón como anotar el gol para ganar, y a ese equipo acompañaré hasta donde logre llegar.



viernes, mayo 19, 2006

Libertades

Según Wikipedia: "La palabra libertad designa la facultad del hombre que le permite decidir llevar a cabo una determinada obra o no llevarla a cabo. En otras palabras, lo que permite al hombre decidir si quiere hacer algo o no, lo hace libre, pero también responsable de sus actos."

(http://es.wikipedia.org/wiki/Libertad).

Partiendo de este concepto puro y general, la libertad fue desmenuzada y distribuida en ámbitos más cerrados y aislados que resultan mucho más fáciles de dominar, administrar, supervisar, coartar.... Esos pequeños pedazos de libertad fueron bautizados como "libertades cívicas"; las cuales, conjuntamente, con otros pequeños trozos de libertades, forman los barrotes que componen las jaulas que enmarcan nuestras vidas .

Algunas de ellas...

.- Libertad de expresión.

¿La tienes?. ¿Nada la limita?. ¿Eres escuchado?. ¿Qué cantidad oyen tus ideas?. ¿Tus ideas llegan a las personas adecuadas?. ¿Tienes la capacidad de expresarte como deseas?. ¿Generas los contenidos de tus ideas o son producto ex profeso de una sociedad gobernada y mediatizada?.

.- Libertad de credo y de culto.

¿La tienes?. ¿Nada la limita?. ¿Tus creencias son producto de una decisión consciente?. ¿Son resultados de tus temores?. ¿Afectan drásticamente otras libertades?. ¿Puedes ejercerla más allá de tu fuero íntimo?. ¿Gozas de las mismas oportunidades que otras personas con otras creencias?. ¿Inciden sobre tu proceso de socialización?. ¿Discriminas a otros con culto o religión diferente a la tuya?. ¿Existe niveles de jerarquía en tu culto o religión?. ¿Quién determina esas jerarquías? ¿Cómo mides la calidad, cualidad y la capacidad de tus creencias sobre otras?. ¿Tienes la total certeza que tus creencias son absolutas?.

.- Libertad de tránsito.

¿La tienes?. ¿Nada la limita?. ¿Tienes la libre opción de autodeterminar cómo o por dónde decides desplazarte?. ¿Existen los medios para garantizarte esta libertad?. ¿Por qué puedes ejercerlo bajo los confines de algo llamado fronteras?. ¿Se la has impedido a alguien en determinada circunstancia?.

.- Libertad de prensa.

¿La tienes?. ¿Nada la limita?. ¿Es una vía para ejercer libertad de expresión?. ¿Quién comunica por ti?. ¿Existe la objetividad requerida?. ¿Sirve de vehículo para la construcción de ideas, conceptos, opiniones, inducción de conductas, etc.?. Si es libertad...¿por qué la regulan?. ¿ Quienes deciden por ti las condiciones para regularla?. Y...¿quienes supervisan a los reguladores?

.- Libertad de trabajo.

¿La tienes?. ¿Nada la limita?. ¿Tienes trabajo?. ¿Tienes el trabajo que quieres?. ¿Haz realizado trabajos no gratificantes?. ¿Trabajas por necesidad o es un placer?. ¿La recompensa por tu trabajo es equivalente tu inversión de tiempo, esfuezo y dedicación?. ¿Tienes la capacidad para obtener la la profesión, arte u oficio que deseas?. ¿Tu libertad al trabajo es afectada si haces uso de alguna otra libertad?. Tienes la libertad, pero... ¿quién te garantiza el trabajo?. ¿Por qué si es libertad, normalmente, está regida por las saetillas de los relojes?.

Es insultante a la lógica, que una ley natural pueda ser dispersada, y más aún, aceptar excepción alguna. La libertad es un concepto profundamente vinculado al pensamiento humano, tanto es así que al fallecer un individuo, sus libertades mueren consigo. Por lo tanto, debería estar limitada exclusivamente al grado de conciencia, autodeterminación y posibilidades materiales del individuo.

Aceptalo... Solo recibes insignificantes particulas, en contados instantes de tiempo.