domingo, julio 22, 2007

Diabetes Informaticus


Según una reciente nota distribuida a través de los servicios de noticias Reuters, el análisis de una encuesta realizada a tres mil personas, concluyó que los teléfonos móviles y los dispositivos portátiles que almacenan información “ha creado una generación incapaz de memorizar cosas simples”.

El estudio también determinó que los jóvenes adictos a la tecnología, quedaron en peor posición que personas de mayor edad.

Realmente, ni el título de la noticia ni la noticia en sí me llamó la atención; lo que me pareció extraño es que este tema aún sea tratado como algo extraordinario.

Es notorio y evidente que la exponencial abundancia de recursos tecnológicos cada vez más reducidos en tamaño, pero con mayores capacidades de almacenamiento y procesamiento de datos, aunado a la ubicuidad de los datos, ha modificado la forma de consumir, retener y desechar la información.
Quizá la más imaginativa descripción que he leído referente a lo que ha ocurrido con la información en las últimas décadas, la ofreció el médico venezolano Pablo Liendo en 1997. ¡Si!... Hace 10 años.

El Doctor Liendo hace una comparación entre la diabetes y el exceso de información.

A través de la alimentación el organismo toma los nutrientes que requiere para su funcionamiento; uno de ellos es la glucosa.

Mientras atraviesa nuestro aparato digestivo, la glucosa es absorbida por el intestino para ser enviada a los músculos o al hígado o puede convertirse en grasa. Si la glucosa llega a nuestros riñones sin asimilarse, es expulsada a través de la orina.
Esta anomalía es conocida como diabetes mellitus.

En la metáfora planteada, la información es transferida de dispositivo a dispositivo, ofreciéndose en múltiples formatos y acumulándose en tal cantidad que pasa a ser relegada y olvidada. Finalmente, todos esos “nutrientes” no llegan a ser metabolizados y terminan desechados.

A esto llamó: “diabetes informaticus”.

Según Liendo, es “el trastorno caracterizado por la saturación de la capacidad máxima de transformar los datos recibidos en información para la acción; en forma reiterada y creciente…”

El Dr. Pablo Liendo es Médico Cirujano egresado Universidad Central de Venezuela con potgrados en Endocrinología y Medicina Interna.

(http://www.funredes.org/liendo/micro-cv.htm)

Curiosamente, también es descendiente de María Antonia Bolívar, hermana de Simón Bolívar.

Foto: Dr. Liendo en su más reciente presentación Tendencias en el evento TI y Telecomunicaciones, 28 de junio 2007

jueves, julio 12, 2007

La educación. Otra vez...


Se está convirtiendo en una costumbre que por estas fechas comiencen las controversias, los rumores, los temores, la desinformación y radicalización de posiciones en el sector educativo de Venezuela.

Este año, el detonante ha sido la resolución emanada por el Ministerio Popular para la Educación, en la cual se obliga a las escuelas y colegios del sector privado a mantener los costos iguales a las tarifas fijadas el año escolar pasado.

Para los voceros de la Cámara Venezolana de la Educación Privada, esta resolución ha sido extemporánea y totalmente desajustada a la realidad económica del país. Según los datos que ellos ofrecen, se estima que en este año la inflación superará el 20%, por lo cual es necesario incrementar las tarifas para adaptarse a la estructura de costos prevista.

Adicionalmente, alegan que esta resolución representa "una clara persecución económica al sector educativo privado".

Por otra parte, el sector gubernamental argumenta que la decisión está orientada hacia el beneficio económico del núcleo familiar y debe ser acatada. De no hacerlo, deberán someterse a las sanciones de Ley, tal como lo informó el Ministro.

Sinceramente, desconozco las razones y los estudios que sirvieron de base para esta decisión. De igual forma, ignoro los estudios económicos que realizan los colegios privados para ofrecer las cifras que justificarían los aumentos. Sin embargo, existen hechos que resultan muy curiosos y, que en algunos casos, escapan de cualquier análisis lógico.

El sector gubernamental ha generado políticas educativas, orientadas a erradicar muchas de las anormalidades y deficiencias que se presentan en la educación venezolana. Se insiste con mucha vehemencia en la necesidad de formar a un nuevo ser humano más social, y la mejor vía para lograrlo, es la democratización de la educación, a través de una infraestructura pública que permita el acceso a todos los ciudadanos.

Esto no suena nada mal... Al menos, como palabras lanzadas al viento...

Sin embargo, es un hecho público y notorio que los hijos de una gran cantidad de funcionarios gubernamentales, cursan sus estudios de primaria y secundaria en escuelas y colegios privados; usualmente en los más costosos y selectos.

Es una extraña contradicción... Los que promocionan toda esta "nueva" concepción de la educación, evitan que sus hijos sean partícipes de ella.

No pareciese lógico... ¿verdad?...

En sector de los colegios privados se promociona la calidad de la educación que se ofrece, como uno de los principales argumentos para defender la necesidad de incrementar los costos.

Quizá ese sea el tema más difícil de analizar...

La calidad de la educación pasa por muchas cosas, más allá de una buena estructura física o de poseer los educadores mejor pagados.

Ellos los saben, pero intencionalmente utilizan esta premisa para infundir dudas y manipular temores...

Es harto conocido, que algunos colegios y escuelas privadas son administrados por personas totalmente alejadas del medio educativo, con una visión exclusivamente mercantilista.

Es indiscutible que cualquier negocio debe generar los medios económicos para su subsistencia y mantenimiento en el tiempo, pero este tipo de caso conlleva una responsabilidad con el colectivo ineludible.

Existen colegios donde ni siquiera se habla del costo de la matrícula o de la mensualidad, han pasado a un nivel superior… los padres deben adquirir acciones del colegio, para asegurar el cupo de sus hijos. Una especie de Wall Street educativo.
Conocí a una señora, muy respetable, que defendía enfáticamente las elevadísimas mensualidades que estoicamente cancelaba al colegio donde cursaban sus hijos la secundaria, basado en la idea que el colegio "enseña a pensar" a sus estudiantes.

Esto no es simple elucubración de la dama en cuestión, es así como se vende ese colegio.

Si entendemos el concepto de pensamiento como un acto plenamente individualista, que es moderado por una infinidad de variables; no puedo concebir la cantidad de horas que ese colegio le debe dedicar a cada alumno, para "enseñarlo a pensar"...

Si el tema de la calidad de la educación es extenso, ni hablar del tema de la formación del pensamiento.

Lo cierto es que los hijos de la señora culminaron sus estudios de bachillerato, ingresaron a la universidad y, desde el primer semestre de estudios, han sufrido y pasado trabajo, en igual medida que el resto de los bachilleres que no han tenido la fortuna de haber pasado por colegios tan diferenciados.

No quiero ser mezquino, por lo cual deseo acotar que existen excepciones. Escuelas y colegios que hacen maromas económicas, para ofrecer el servicio sin afectar severamente el bolsillos de los padres.
Cosas veremos, Sancho...
Foto: Universidad Nacional Experimental Politécnica de las Fuerzas Armadas.